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Camino Natural de Montfalcó al Congost de Mont-rebei

  • Camino Natural de Montfalcó al Congost de Mont-Rebei

Conectando las orillas del Noguera Ribargorzana en la sierra del Montsec: el espectacular desfiladero de Mont-rebei

El Camino Natural de Montfalcó al Congost de Mont-rebei conecta el núcleo deshabitado de Montfalcó, en la comarca oscense de La Ribagorza, con la etapa La Masieta-Corçà del GR-1 "Sendero histórico" en la comarca ilerdense de La Noguera. Este camino permite disfrutar de la espectacular orografía caliza de la sierra del Montsec que horadada por río Noguera Ribagorzana, que hace de frontera natural, divide a esta sierra en dos: Montsec de L’Estall en la parte aragonesa y Montsec d’Ares en la parte catalana formando el vertiginoso desfiladero de Mont-rebei. El camino supera dos farallones de roca y el embalse de Canelles, mediante pasarelas de madera ancladas en la roca y un puente colgante respectivamente, que fue posible realizar gracias a equipos especializados en trabajos en altura.

Camino Natural de les Mines

Comienzo del camino en el albergue Casa Batlle

El camino comienza en el albergue de turismo ambiental Casa Batlle, iniciativa integrada en el Plan Estratégico de Recuperación de Núcleos Deshabitados de la Comunidad Autónoma de Aragón. El núcleo deshabitado de Montfalcó (790 msnm), en el término municipal de Viacamp-Litera en la comarca de La Ribagorza, está adscrito junto con el monte de UP 1100 al Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, como consecuencia del traspaso de competencias sobre montes del Estado a las comunidades autónomas en los años 80. Fue en los años 60 cuando Patrimonio Forestal del Estado compró a los propietarios las edificaciones y campos de labor y llevo su gestión hasta el traspaso de competencias. Montfalcó es el único núcleo deshabitado de la zona adscrito al Departamento de Medio Ambiente, sin embargo otros núcleos despoblados como Finestres, Fet, L'Estall, Mongai, Soriana, y Caserras del Castillo la propiedad y la gestión pertenece a propietarios particulares.

Vistas desde la senda naturalística

Para llegar al albergue hay que ir a Viacamp, pueblo habitado más cercano, localidad donde el viajero encontrará el Centro de Interpretación de la Sierra de Montsec de L'Estall, en el que podrá obtener información del Camino Natural y de la zona. Desde Viacamp hay que seguir la señalización vertical de madera con indicaciones a Montfalcó que llevará al viajero por una pista de tierra bien acondicionada por la que se puede ir en vehículo turismo normal durante los 15 km que dista Montflacó de Viacamp. En el camino se puede observar cómo cambia el paisaje y se pasará cerca del pueblo abandonado de L’Estall. Desde la pista parten otros caminos desde los que se pueden visitar los pueblos abandonados de Fet y Finestras, sin embargo para su visita hace falta vehículo todoterreno. Una vez que alcanzado el albergue de Turismo Ambiental, se deja aparcado el coche en este punto para comenzar los preparativos de la marcha. El albergue cuenta con bar y dan comidas y ofrecen actividades de turismo activo.

Ventana románica de la ermita de Santa Quiteria

Desde Casa Batlle comienza el Camino Natural y también empieza el atractivo sendero de unos 300 metros que conduce a la restaurada ermita románica de Santa Quiteria y San Bonifacio desde donde se pueden contemplar bellas panorámicas de la zona. El albergue de Montfalcó también es comienzo y parada de Senderos de Pequeño Recorrido (PR) en la vertiente occidental, de igual manera en la vertiente catalana existen Senderos Locales de Cataluña (SL-C).

El Camino comienza en el pequeño sendero que sale entre el panel informativo y la señalización vertical que avisa de la existencia de pasarelas de gran altura y paso estrecho que son parte del camino, no aptas para personas con vértigo a las alturas. La primera parte del camino va en acusado descenso, por una zona en umbría a través de una frondosa vegetación en mezcla de arce de Montpellier (Acer monspessulanum); enebro de la miera (Juniperus oxycedrus), arce campestre (Acer campestre), pino laricio (Pinus nigra), etc.

Vistas del camino con la sierra de Montsec al fondo

En general, en este camino el caminante encontrará una rica vegetación de tipo mediterráneo destacando las quercineas esclerófilas (Quercus ilex) y robledales marcescentes (Quercus humillis, Quercus faginea), también se pueden encontrar pino laricio de forma natural alternado con masas de repoblación, bojedas residuales (Buxus sempervirens) acompañadas de un rico cortejo florístico de especies como romero (Rosmarinus officinalis), madroño (Arbutus unedo), etc. No obstante, las singularidades más características de la zona son las formaciones rupícolas, de la flora (destacando Petrocoptis montsicciana, endémica muy rara) y la fauna, rica en rapaces asociadas también a estos hábitat de zonas rocosas, con cortados y escarpes.

Lagarto ocelado

Esta primera parte del camino llevará al caminante a la fuente de Montfalcó y a la pequeña zona de descanso del mismo nombre. Esta vereda esta amenizada por una senda naturalista con carteles de flora y fauna de la zona y por los pequeños miradores existentes en los requiebros de camino, bien protegidos por pequeñas vallas de madera, que permiten al viajero asomarse a la todavía distante sierra del Montsec hacia la que se dirige. La sierra del Montsec forma parte de las Sierras Exteriores del Pirineo Central. Está formada por materiales calcáreos cretácicos y jurásicos, formando una potente estructura anticlinal a lo largo de unos 40 km de longitud atravesada por los ríos Noguera Ribagorzana y Noguera Pallaresa.

El recorrido interpretativo finaliza en la fuente de Montfalcó y trascurre sin desvíos excepto a 400 metros del comienzo del camino que cruza con una pista forestal que hay que atravesar para continuar por el sendero hasta la fuente de Montfalcó.

Una vez alcanzada la fuente y el área de descanso, el camino continúa descendiendo por la sombría vereda hasta llegar un pequeño regato que se puede salvar por unas piedras pasaderas instaladas en el cauce del barranco de La Tartera.

Corral de La Viña: antiguo corral anterior a los años 60

A partir de este punto el camino continúa descendiendo con suave pendiente alternando con zonas llanas, atravesando una zona de solana de mayor abundancia de pino laricio (Pinus nigra), siempre acompañada por un rico cortejo florístico. El camino prosigue por una senda un poco más ancha, el recuperado camino tradicional de acceso a los terrenos cultivados, sombreada por la vegetación que paulatinamente va encontrando zonas más abiertas que permiten ir viendo el embalse de Canelles. En el punto kilométrico 1,4 desde el comienzo de la ruta y a 2,6 km del final de la misma se encuentra el Corral de las Viñas, construcción cerrada rectangular de altos muros tapizados de hiedra (Hedera helix) así como los árboles cercanos a ésta. Esta construcción es testigo de una época anterior al éxodo rural sufrido hasta los años 60 en estas tierras, donde el actual pinar de repoblación eran campos de cultivo, en algunos casos en terrazas y donde se cultivaban olivos, etc.

Tramo del camino con vegetación mediterránea típica de la zona

El camino continúa su descenso hasta el último tramo donde se acentúa la pendiente hasta llegar a la primera pasarela de madera colgada en el farallón de roca. En este tramo el paisaje cambia distinguiéndose los farallones de roca caliza de cálidos colores y las verdeazuladas aguas del embalse de Canelles, cuyas orillas alcanzan prácticamente el comienzo de la primera pasarela colgante.

Vistas desde la primera pasarela

El ascenso por las estrechas escaleras y rampas de madera provistas de sirgas de acero en las que agarrarse con las manos durante el ascenso, permiten solo el paso de una persona excepto en los descansillos entre tramos de escaleras y en las rampas. Las vistas que se pueden contemplar de la sierra de Montsec, del embalse y de la propia pasarela harán las delicias de los senderistas más exigentes que disfrutarán con la vertiginosa construcción. El embalse de Canelles se construyó en 1960 para producir energía eléctrica, se prolonga 30 km en el tramo medio de Noguera Ribagorzana, es uno de los más importantes de la cuenca del Ebro.

Vistas del Congost de Siegué y el Congost del Mont-rebei

Una vez superada la primera pasarela, el camino continúa ascendiendo hasta una pared rocosa de menor porte que se bordea sin dificultad, después continúa una breve bajada y por último una pequeña subida hasta el pie de la segunda pasarela sobre roca. En este tramo el camino continúa por un firme de tierra y protegido con sirgas de acero en los tramos más expuestos. En los distintos quiebros de esta parte del camino el caminante puede ir contemplando las distintas vistas del embalse y escarpes rocosos hasta que finalmente divisará el puente colgante.

Vista de la segunda pasarela anclada en la roca

La ascensión de la pasarela, ésta más larga que la primera, permitirá disfrutar de la aérea sensación de transitar este estrecho paso y de las vistas que adivinan más cerca el final del camino y del Congosto de Mont-rebei. Desde la pasarela, y sobre todo desde el final de la misma, el caminante podrá contemplar las bellas panorámicas del Congost de Siegué, donde el puente colgante que une las dos orillas del embalse de Canelles y permite continuar el camino hasta su conexión a media ladera con el GR-1 “Sendero histórico”.

Tramo de bajada al puente colgante entre sabinas negras

Superada la segunda pasarela, el camino se dirige hacia el Congost de Siegué por una pronunciada pendiente de firme de roca, bastante accidentada, especialmente en la última cuesta hacia el puente colgante. No obstante esta bajada esta acondicionada mediante gradas hechas de tablones de madera que intentan facilitar el descenso. Esta exigente bajada discurre por la ladera de solana atravesando una formación de sabina negra de pintorescos y retorcidos troncos cenicientos, salpicada de algún pino laricio, que proporciona algo sombra al caminante.

Puente colgante sobre el embalse de Canelles en el Congost de Siegué

Al finalizar la bajada, el viajero alcanzará el aéreo puente colgante que permite ver a través de la rejilla metálica sobre la que se pisa el agua del embalse y disfrutar de la brisa que se forma por el estrechamiento del terreno.

Vista  del Congost de Mont-rebei

Atravesado los 35 metros de longitud del puente colgante, el camino continúa por la vertiente oriental por un pequeño llanito en el Congost de Siegué antes de comenzar el ascenso hacia un mirador desde el que ya se puede apreciar el desfiladero de Mont-rebei y el GR-1 horadado en la piedra, en paredes de más de 500 metros de altura en algunos tramos, que permite al viajero que así lo desee ver el sobrecogedor congosto que en las partes más estrechas tiene 20 metros de anchura. Desde aquí, y también desde los puntos más elevados del camino se pueden observar numerosas aves rapaces en vuelo como quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), águila real (Aquila chrysaetos), alimoche (Neophron percnopterus), o halcón peregrino (Falco peregrinus).

Vista desde el final del camino en la que se ve el puente colgante y la segunda pasarela

Este último tramo de subida desde el puente hasta el final de la ruta esta acondicionado mediante escalones y vallas de sirgas de acero en las partes más expuestas. En la vegetación mediterránea que acompaña al caminante destacan las manchas de distintos tonos de quejigos, pinos, sabinas y distinta vegetación arbustiva. El camino finaliza al alcanzar a media ladera el “Sendero histórico” GR-1, estando indicado por la señalización vertical y por el panel informativo de Caminos Naturales que se encuentra a unos pocos metros girando a la derecha por el GR-1.

Desde el final de este Camino Natural el caminante puede volver deshaciendo el camino hasta el albergue de Montfalcó; o continuar hacia el Norte por el GR-1 hacia La Masieta a 4 km recorriendo así el Congost de Mont-rebei, sito a pocos minutos del final de este camino natural y de 2 km de longitud, o bien seguir hacia el Sur por el GR-1 en dirección Corça, se asciende al refugio de Mas de Carlets y más adelante la ermita románica de Mare de Déu de la Pertusa (desde donde se pueden disfrutar de bellas panorámicas), antes de llegar a Corça a 5 km de este punto y de Àger.

Información adicional de la ruta:

El entorno del río Noguera Ribagorzana a su paso por el Congost de Mont-rebei

El privilegiado entorno de este Camino Natural permite disfrutar de un excepcional patrimonio natural, histórico, artístico y cultural pudiéndose encontrar diferentes ejemplos de arquitectura de estilo románico, como las ermitas de Santa Quiteria de Montfalcó, San Vicente de Finestras, Santa María de la Clúa, o la mencionada Mare de Déu de la Pertusa, y arquitectura defensiva, torres y castillos, como Castel de Chiriveta, Torre de Viacamp o Torre de Alsamora.

Además cabe destacar las localidades de Benabarre, que debido a la importancia estratégica de su emplazamiento, conserva restos de diferentes las épocas, Arén y Montañana, ambas de origen medieval declaradas Conjunto Histórico Artístico. Por último se pueden visitar el Museo de los dinosaurios en Arén, el Centro de observación del Universo Parque Astronómico del Montsec en la población de Àger y el Museo etnográfico Mas de Puybert.

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