Información sobre uso de cookies:

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento, para mantener la sesión y personalizar la experiencia del usuario. Para más información sobre las cookies utilizadas consulta nuestra Política de Cookies.

Camino Natural de la Sierra de San Quílez

  • Camino Natural de la Sierra de San Quílez

Leyendas de lluvias milagrosas en un paisaje de cultivos

El Camino Natural de la Sierra de San Quílez, en Binéfar (Huesca), es un itinerario que actúa como eje de comunicación entre los puntos de interés más destacados de esta comarca, al tiempo que su trazado invita al viajero a descubrir la rica biodiversidad de esta comarca agrícola.

Perfil MIDE del CN de la Sierra de San Quílez

El inicio del Camino Natural se encuentra junto a la población de Binéfar, tras pasar bajo la N-240 por el Camino del Pueyo. Durante unos cientos de metros, el Camino transcurre junto a la carretera, dejándola a mano izquierda, hasta desviarse por una pista que surge a la derecha. La pista se dirige hacia la carretera A-140 y, sin llegar a ella, toma la siguiente pista a la derecha, encaminándose hacia la Sierra de San Quílez.

Desde este punto avanza por un entorno agrícola, dejando un desvío a la derecha para continuar de frente, entre encinas (Quercus ilex), almendros (Prunus dulcis) y cultivos de regadío. Después prosigue por un firme de tierra cuando el Camino se aproxima al canal de Zaidín.

Recorrido del camino paralelo al canal de Zaidín

Tras cruzar este canal por un puente, se puede continuar hacia la derecha, por un ramal del Camino delimitado por un vallado de madera que protege al viajero de la cercanía del agua. Con el cauce del canal siempre a la derecha, se continúa por un paisaje rural de olivos y maizales, dejando varias pasarelas que no se deben cruzar. El final del vallado y una pista ascendente que parte a mano izquierda marcan el término de este tramo del Camino.

Para continuar con el recorrido del Camino Natural de la Sierra de San Quílez volveremos sobre nuestros pasos hasta el puente por donde se cruzó el canal, e iniciaremos la ascensión al Mirador de la Sierra de San Quílez y la Ermita de San Quílez.

El Camino discurre entre pinos carrascos (Pinus halepensis), árboles extraordinariamente adaptados a la climatología de esta región, hasta llegar al Mirador de la Sierra de San Quílez. Desde este punto, el visitante puede gozar de unas maravillosas vistas del valle.

Poco después se encuentra la Ermita de San Quílez, que los binefarenses visitan en una popular romería todos los lunes de Pascua. Desde allí es posible disfrutar de una espectacular panorámica de la vertiente oeste de la Sierra.

Vista panorámica de las tierras de cultivo

Continuando de frente, un área recreativa acondicionada con mesas y columpios, permite al caminante tomar un descanso, a la vez que conocer un poco mejor los secretos del medio natural de la zona, gracias a unos paneles interpretativos. A escasos metros, se llega a un aparcamiento donde se levanta un hermoso ejemplar de carrasca, y se deja un camino por el que se descendería directamente al canal.

La ruta prosigue hasta llegar a un ensanche donde converge una pista que llega por la izquierda. En este lugar hay un olivo, símbolo de la labor repobladora de asociaciones y vecinos de Binéfar, como explica en una placa conmemorativa Félix de Azara, Premio Nacional de Medio Ambiente de 2001. A la izquierda se accede a una pequeña casa con una barbacoa y a una fuente de agua no tratada, desde donde se ofrece una buena panorámica del entorno.

Tras retomar la pista y continuando de frente, el Camino finaliza tras algo menos de un kilómetro, al llegar a una pista que desciende directamente hacia el canal de Zaidín, desde donde se puede acceder al tramo del camino que discurre paralelo a él.

Información adicional de la ruta

La Virgen del Romeral

En el año 1690, a consecuencia de una devastadora y prolongada sequía, las tierras de Binéfar sufrieron un largo período de escasez y hambruna.

Tan duro fue este episodio, que los habitantes de la localidad rogaron al cielo su clemencia y las deseadas lluvias, para que los agostados cultivos prosperasen, y cuentan las crónicas que, tan insistentes fueron sus plegarias, que la Virgen del Romeral otorgó un aguacero que fue suficiente para recuperar las dañadas cosechas.

Desde entonces, el pueblo de Binéfar hizo el voto de visitar a la Virgen del Romeral, venerada en la vecina Ermita de El Romeral, todos los primeros de mayo para agradecerle su misericordia y festejar el inicio de la tradicional época de lluvias.

Enlaces de interés