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Camino Natural de la Val de Zafán

  • Camino Natural de la Val de Zafán

Siguiendo el antiguo ferrocarril del Bajo Aragón por la comarca del Matarraña

El Camino Natural de la Val de Zafán recorre el Aragón Mediterráneopor las tierras de Teruel, un territorio donde confluyen influencias aragonesas, catalanas y valencianas que lo convierten en un crisol de gentes, costumbres, historia y paisajes.

Perfil MIDE del CN de la Val de Zafán

El inicio del Camino se sitúa en la estación de Valdealgorfa. Esta población edificada sobre una loma cercana al Camino, conserva un casco urbano que merece la pena visitar, en especial sus estrechas callejas, el ayuntamiento, las casas señoriales y su iglesia barroca, con las características columnas salomónicas de la portada tan frecuentes en la comarca. La estación de esta localidad es grande, lo que delata que antaño fue una villa próspera y populosa, aunque en la actualidad sus edificaciones ferroviarias son utilizadas por los agricultores como secaderos de almendras.

Portada de la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora. Las dos columnas churriguerescas de la portada son características del Barroco Aragonés

En este punto de la ruta se encuentran los primeros paneles informativos en un área acondicionada como merendero, donde será posible descansar a la sombra. Es conveniente aprovisionarse bien de agua en la cercana fuente local, puesto que los siguientes pueblos se encuentran algo retirados de la ruta y no hay más fuentes en el resto del recorrido.

Junto a la citada estación se encuentra el Túnel del Equinoccio, llamado así porque el 21de marzo y el 23 de septiembre de cada año, al amanecer, el sol atraviesa por unos minutos sus 2.200 metros de longitud. No debe atravesarse, pues es peligroso, no tiene iluminación y en algunos puntos hay pequeños trozos de rocas desprendidas con las que se puede tropezar. El punto de luz que se ve al fondo engaña, porque parece que el final está cerca. La ruta debe realizarse por el camino que rodea el monte, que está totalmente señalizado con carteles, hitos y paneles informativos. Este tramo de 6 kilómetros discurre por terrazas y vaguadas cubiertas de olivares y almendros, y pasa al lado de unas pequeñas balsas de agua artificiales que son utilizadas como abrevaderos de ganado. Un cartel en este tramo indica la dirección hacia las pinturas rupestres del Val del Charco del Agua Amarga, que quedan a 12 kilómetros por caminos agrícolas. El viejo trazado ferroviario se recupera un kilómetro más adelante del otro extremo del túnel.

Desde el comienzo de la ruta hasta el otro lado del Túnel del Equinoccio, aunque el tráfico es escaso, el recorrido ha estado compartido con vehículos casi exclusivamente de agricultores que acceden a sus fincas. A partir de aquí y hasta el final del Camino Natural, el trazado es exclusivo para caminantes y pasará por varias estaciones equipadas con sus respectivos merenderos. Son, en este orden, la estación de Valjunquera, la de Valdetormo, la de Torre del Compte (que actualmente es un hotel de cuatro estrellas), la de Valderrobres, la de Cretas y, finalmente, la de Arnés-Lledó, situada en la frontera con Tarragona.

Vistas de la Torre del Compte desde la ruta

Tras el apeadero de Valjunquera se empiezan a ver pinares salpicados entre los cultivos. Se atraviesa una pequeña sierra, con dos túneles y profundas trincheras, en cuyo interior se encuentra la parada de Valdetormo. Pasada ésta, una indicación en el cruce con un camino forestal avisa de la cercanía de dos poblados ibéricos: Torre Cremada (2,4 km) y Tossal Montañés (1,8 km). Ambos restos se ubican sobre cerros que dominan el valle del río Matarraña.

Una vez atravesada la sierra, aparecen de nuevo las terrazas de frutales, hasta llegar al viaducto del río Matarraña. Tras cruzarlo, se abandona momentáneamente la antigua vía para rodear la estación-hotel de Torre del Compte. Tan sólo unos metros más adelante se vuelve a subir al terraplén de la vía antigua desde donde se divisa Valdealgorfa, edificado sobre una loma para facilitar su defensa frente a eventuales ataques invasores.

Desde el río Matarraña se vuelve a ganar altura de manera suave pero constante, atravesando amplias zonas forestales de pinar en las que con suerte se puede ver la amenazada águila perdicera (Hieraaetus fasciatus). Tras pasar la estación de Valderrobres, poco a poco van abriéndose vistas a los cercanos Puertos de Beceite, con sus espectaculares crestas y farallones. De nuevo se baja suavemente, esta vez al valle del río Algars, pasando cerca del pueblo de Cretas, y después de unas profundas trincheras, se llega al viaducto sobre este río, frontera con Tarragona y cercano a la estación de Arnés-Lledó, donde finaliza la ruta.

Información adicional de la ruta

El Ferrocarril del Bajo Aragón

El ferrocarril desde la Puebla de Híjar (Teruel) a Tortosa (Tarragona) era la salida al mar para el Bajo Aragón. Proyectado en 1.863, su función fue no sólo civil, sino también estratégica defensiva, aprovechando la barrera natural que supone el río Ebro frente a hipotéticas invasiones desde Francia. De esta manera, el tramo habilitado fue utilizado en la guerra civil para transportar armamento. Su construcción fue muy lenta, llegando a Tortosa en los años 40 del pasado siglo. Tras 31 exiguos años de funcionamiento, el bajo rendimiento de la línea, debido a la despoblación de la provincia de Teruel y a la competencia con las carreteras, sumado al hundimiento de un túnel entre Prat de Compte y Lledó, obligó a cerrarlo en 1973. Ni siquiera se terminó todo el trazado diseñado, que llegaba hasta el mar en San Carlos de la Rápita.

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